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jueves, 20 de octubre de 2011

La Misión

El nombre, los estatutos o los artículos de incorporación de una empresa no la definen. Lo único que permite a la empresa contar con objetivos claros y realistas es una definición clara de su misión y del propósito de la organización. Peter Druker

Una visión corporativa puede dirigir el enfoque, motivar, unificar e incluso conmover a la empresa para alcanzar resultados superiores, pero la tarea del estratega consiste en identificar y proyectar claramente esa visión. John Keane

Sin una visión, el pueblo perecería. Proverbios 29:18

La tarea del estratega no consiste en ver a la compañía como es… sino en lo que puede convertirse. John W. Teets, Presidente de Greyhound, Inc.

En una empresa, la principal causa aislada de frustración consiste probablemente en que a la misión de la empresa no se le presta la atención debida. Peter Druker


¿Cuál es nuestro negocio? Es como preguntar ¿Cuál es nuestra misión?, por lo tanto, la declaración de la misión es una declaración de la razón de ser, un enunciado claro de la misión resulta esencial para establecer objetivos y formular estrategias.
La declaración de la misión visualiza la organización a largo plazo, en términos de lo que quiere ser y a quién quiere servir.
Todas las organizaciones tienen una razón de ser, aún cuando los estrategas no lo hayan puesto conscientemente por escrito.
Toda declaración debe:
  1. Definir cómo es la organización y cómo querría ser.
  2. Ser lo bastante limitado como para excluir algunos negocios lo bastante amplio como para dar la cabida al crecimiento creativo.
  3. Diferenciar a una organización cualquiera de las demás.
  4. Servir de marco para evaluar las actividades presentes y futuras.
  5. Hacer su declaración en términos lo bastante claros como para que los demás puedan entender bien toda organización.

Importancia de una Misión clara

La declaración de la misión es importante por:
  1. A efecto de garantizar un propósito unánime de la organización.
  2. Sentar en una base o norma para asignar los recursos de la organización.
  3. Establecer un clima organizacional.
  4. Servir de punto focal que permita a las personas identificarse con el propósito y el curso de la organización y los que no puedan hacerlo participen en las actividades de la organización.
  5. Permitir que los objetivos se pueden convertir a una estructura laboral que incluya la asignación de tareas entre los elementos responsables de la organización.
  6. Especificar los propósitos de la organización y la conversión de estos propósitos a objetivos, de tal manera que se puedan evaluar y controlar los parámetros de costos, tiempos y resultados.

Misión Vs. Visión

Mientas que la declaración de la misión contesta la pregunta ¿Cuál es nuestro negocio?, la declaración de la visión contesta ¿Qué queremos ser?
La visión es un estado futuro, posible y deseable de la organización que incluye metas específicas, mientras que la misión está más ligada a la conducta y el presente.

Proceso para preparar la Declaración de la Misión
  1. Se seleccionan varios artículos sobre declaraciones de misión y se solicita a todos los gerentes que los lean para tener información básica;
  2. Se solicita a los gerentes que preparen, personalmente, una declaración de la misión de la organización;
  3. El comité o responsable, reúne todas estas declaraciones en un documento y distribuir el borrador entre todos los gerentes;
  4. Se solicitan sugerencias para modificaciones, aumentos y supresiones, así como para sostener una junta donde revise el documento.
El proceso para elaborar una declaración de la misión representa una magnífica oportunidad para que los estrategas consigan el apoyo que necesiten de todos los gerentes de la empresa.
Durante este proceso, algunas organizaciones forman grupos de discusión con el objeto de que elaboren y modifiquen la declaración de la misión. También se suele contratar a un asesor externo para que dirija el proceso y ayude a utilizar las palabras correctas para la redacción; un asesor externo puede dirigir mejor el proceso ya que no tiene opiniones prejuiciadas.
El proceso para elaborar la declaración de la misión debe establecer un vínculo emocional y un sentido de misión entre la organización y sus empleados.
El vínculo emocional se presenta cuando alguien se identifica personalmente con los valores y la conducta básica de la organización, haciendo que el consenso intelectual y el compromiso con la estrategia se conviertan en un sentido de misión.

Naturaleza de la Misión de una Empresa
  1. Una declaración de la actitud. El enunciado de una misión es una declaración de la actitud y la perspectiva más que una declaración de detalles específicos; es de largo alcance por dos motivos fundamentales: Una buena declaración de la misión permite generar y considerar una gama de objetivos y estrategias alternativas factibles, por lo que no sofoca la creatividad administrativa. La declaración de la misión tienen que ser amplia a efecto de conciliar eficazmente las divergencias entre los diferentes partes interesadas de la organización, las personas y los grupos de personas que tienen un interés o reclamos especiales en la empresa. (Las partes interesadas incluyen empleados, gerentes, accionistas, clientes, proveedores, distribuidores, acreedores, gobierno, sindicatos, competencia, defensores del medio ambiente, defensores sociales, etc.; estas partes interesadas afectan y se ven afectadas por las estrategias de la organización).
  2. Resolver Opiniones Divergentes. Cuando existen muchos desacuerdos entre los estrategas de la organización en cuanto al propósito básico y la misión, sino son resueltos pueden ser una fuente de problemas. A veces, la misión de la empresa se elabora cuando la organización se encuentra en dificultades.
  3. Orientación hacia el Cliente. Un buen enunciado de la misión refleja las anticipaciones de los clientes. Se debe detectar las necesidades de los clientes y después ofrecer un producto que satisfaga esas necesidades. Un motivo principal para la misión del negocio es que atraerá a los clientes que le darán sentido a la organización. “No me ofrezcas cosas, ofrézcame medios para verme bien”.
  4. Declaración de una Política Social. Las palabras política social abarcan el pensamiento y la filosofía gerencial de los niveles más altos de la organización; la política social afecta la elaboración del enunciado de la misión. El tema de responsabilidad social se plantea cuando la organización establece la misión de la empresa.
Elementos de la Declaración de la Misión

Las declaraciones de misión pueden variar en cuanto a extensión, contenido, formato y especificidad. Debe tener los siguientes elementos:
  1. Clientes. ¿Quiénes son los clientes de la empresa?
  2. Productos (bienes o servicios). ¿Cuáles son los principales productos de la empresa?
  3. Mercados. ¿Dónde compite la organización?
  4. Tecnología. ¿Es la tecnología un interés primordial de la empresa?
  5. Interés por la supervivencia, el crecimiento y la rentabilidad. La empresa, ¿trata de alcanzar objetivos económicos?
  6. Filosofía. ¿Cuáles son las creencias, valores, aspiraciones y prioridades filosóficas fundamentales de la empresa?
  7. Concepto de sí misma. ¿Cuál es la competencia distintiva de la empresa? o ¿cuál es su principal ventaja competitiva?
  8. Interés por la imagen pública. La empresa ¿se preocupa por asuntos sociales, comunitarios y ambientales?
  9. Interés por los empleados. ¿se considera que los empleados son un activo valioso de la empresa?
Como Redactar y Evaluar Declaraciones de Misiones

La mejor manera de desarrollar la capacidad de redactar y evaluar declaraciones de misión podría ser estudiando las misiones de empresas reales.
Ninguna declaración de la misión es la mejor para una organización concreta, por tanto se requiere buen juicio para evaluarlos.
La organización que no elabora una declaración de misión comprensiva, que sea fuente de inspiración, pierde la oportunidad de presentarse favorablemente ante las partes interesadas, presentes y futuras.
La declaración de la misión del negocio es un vehículo efectivo para comunicarse con las partes interesadas del interior y exterior.

jueves, 15 de abril de 2010

Caso: Robin Hood

Autor: Joseph Lampel, New York University

Durante la primavera del segundo año de su insurrección contra el alguacil de Nottingham, Robin Hood se encontraba caminando por el Bosque de Sherwood. Mientras lo hacia, evaluaba el progreso de la campaña, la disposición de sus fuerzas, los movimientos recientes del alguacil y las posibilidades a las que se enfrentaba.
La revuelta en contra del alguacil había comenzado como una cruzada personal. Surgió del conflicto de Robin con el alguacil y su administración. Sin embargo, Robin Hood no podía hacer mucho por sí solo. Así que busco aliados, hombres con motivos de inconformidad y con un profundo sentido de justicia. Más tarde dio la bienvenida a todo el que llegara, haciendo pocas preguntas y exigiendo sólo la voluntad de servir. La fuerza, según creía, radicaba en el número.
Pasó el primer año dando forma al grupo para convertirlo en una banda disciplinada, unida por la enemistad contra el alguacil y deseosa de vivir fuera de la ley. La organización de la banda era simple. Robin era el líder supremo, y tomaba todas las decisiones importantes. Delegaba en sus lugartenientes tareas específicas. Will Scarlett estaba a cargo de la información y la vigilancia. Su principal tarea era seguir al alguacil y sus hombres, siempre alerta al siguiente movimiento. También reunía información sobre los planes de viaje de mercaderes ricos y recaudadores de impuestos. El Pequeño Juan mantenía la disciplina entre los hombres y supervisaba que su tiro con arco estuviera al nivel de lo que su profesión demandaba. Scarlock se hacía cargo de las finanzas, convirtiendo el botín en dinero, repartiendo las ganancias y encontrando escondites adecuados para los excedentes. Por último, Much, el hijo del molinero, tenía a su cargo la difícil tarea de abastecer a la, siempre en aumento, banda de hombres alegres.
El creciente tamaño de la banda era un motivo de satisfacción para Robin, pero también de preocupación. La fama de sus hombres alegres se extendía y llegaban nuevos reclutas de todos los rincones de Inglaterra. Conforme la banda aumentó, su pequeño campamento se convirtió en un campamento enorme. Entre un ataque y otro, los hombres e arremolinaban, platicando y jugando. La vigilancia iba disminuyendo, y se volvía más difícil mantener la disciplina. “¿Vaya?”, reflexionaba Robin, “en estos días no conozco ni la mitad de los hombres con los que me encuentro”.
La banda cada vez mayor también comenzaba a exceder la capacidad del bosque para alimentarlos. La caza empezaba a escasear y las provisiones debían traerse de pueblos lejanos. El gasto de comprar comida comenzaba a minar las reservas financieras de la banda justo en el momento en que los ingresos disminuían. Los viajeros, especialmente aquellos que tenían más que perder, evitaban ahora el bosque a como diera lugar. Esto era costoso e inconveniente para ellos, pero era preferible a que les confiscaran todos sus bienes.
Robin creía que había llegado el momento de que sus hombres cambiaran su política de confiscación total de bienes a una de impuesto fijo de tránsito. Sus lugartenientes se resistieron enérgicamente a esta idea. Se sentían orgullosos del famoso lema de los hombres alegres: “Roba al rico y dale al pobre”. “Los granjeros y la gente del pueblo”, argumentaban “son nuestros aliados más importantes”. “¿Cómo podríamos cobrarles un impuesto, y todavía esperar que nos ayuden en nuestra lucha contra el alguacil?”
Robin se preguntaba cuánto tiempo podrían sus hombres alegres apegarse a las formas y los métodos de sus inicios. El alguacil se estaba volviendo más fuerte y organizándose mejor. Ahora tenía el dinero y los hombres y empezaba a acosar a la banda, buscando sus debilidades. Las cosas se estaban poniendo en contra de los hombres alegres. Robin sentía que la contienda debía concluir de manera decisiva antes de que el alguacil tuviera la oportunidad de darles un golpe mortal. “Pero”, se preguntaba, “¿cómo hacerlo?”.
Robin había planeado a menudo la posibilidad de matar al alguacil, pero las oportunidades parecían cada vez más remotas. Además, matar al alguacil podía satisfacer su sed de venganza personal, pero no mejoraría la situación. Robin había tenido la esperanza de que el permanente estado de descontento, y la capacidad del alguacil de recaudar impuestos, llevarían a su remoción. En vez de esto, el alguacil había utilizado sus contactos políticos para obtener refuerzos. Tenía amigos poderosos en la corte y era bien visto por el regente, el príncipe Juan.
El príncipe Juan era malévolo y caprichoso. Se consumía por su falta de popularidad entre la gente, que quería de vuelta al cautivo rey Ricardo. También vivía con un constante temor de sus barones se habían dispuesto a reunir el rescate que liberaría al rey Ricardo Corazón de León de su cautiverio en Austria. Era una propuesta peligrosa. Una cosa era el bandidaje provinciano y otra muy diferente la intriga en la corte. El príncipe Juan tenía espías en todos lados, y se le conocía por vengativo. Si el plan de los conspiradores fallaba, la persecución sería implacable y los castigos no se harían esperar.
El sonido del trompetazo para la cena sacó a Robin de sus pensamientos. Había en el aire un olorcillo a carne de venado asada. No había resuelto o decidido nada. Robin se encaminó al campamento prometiéndose que prestaría su máxima atención a estos problemas después del asalto del día siguiente.


Si usted fuera Robin Hood, ¿qué solución le daría a estos problemas?